Mi hija Silvia.
.... sutilmente, con una simple mirada....
me veo incapaz de no concederle ése deseo....
unos caramelos, una muñeca... ¡¡un tesoro a su edad!!
.... y de repente.... como por arte de mágia...
sus ojos cambian.... ésa chispa de alegría en la mirada, ilumina su cara.

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